martes, 11 de agosto de 2020

Necesitamos otro sistema de protección social, necesitamos cuidados

 


Si algo está dejando en evidencia esta pandemia es la urgencia de reformar un sistema de protección social excesivamente burocrático y demasiado lento para ofrecer respuestas eficaces a situaciones de necesidad, un sistema que colapsa en situaciones de crisis y cronifica a las personas en exclusión y pobreza. Ya en 2015, a la hora de hacer frente a la crisis económica, la Comisión Europea diagnosticó el sistema de protección social español como “claramente ineficaz para reducir los niveles de pobreza relativa y desbordado por el aumento de las necesidades sociales generadas por la crisis". 

En estos cinco años, lejos de corregirse, la situación se ha enquistado pasando por encima no solo de los derechos de las personas que acuden a este sistema sino a costa de la salud laboral de los profesionales comprometidos con su función social que sortean la falta de recursos y de cuidados con los que desempeñan su trabajo. 

miércoles, 5 de agosto de 2020

Normalizar la mentira absoluta

 


Molestan las voces que nombran las verdades que con tanto esfuerzo se tratan de modificar desde su génesis. Molestan a quienes abrazan la mitomanía patriótica que se construye a base de hazañas, héroes y relatos de grandezas. Gran parte de la ciudadanía española siempre ha vivido (hemos vivido) con las narraciones de esa mitomanía ante la cual no cabe manifestar otra cosa distinta. Es la absolutización de la memoria histórica común. La 'Historia construida' es la Historia verdadera y es impensable plantear la inhabilitación de ese relato mitómano para analizar la realidad desde los hechos, desde las voces de las víctimas, desde la lógica de los derechos humanos. En la 'Historia construida' no cabe la rendición de cuentas de quienes, desde su posición de poder, hicieron de la impunidad su bandera o más bien usaron la bandera para garantizar su impunidad.

martes, 21 de julio de 2020

Invisibles de temporada, chivos expiratorios de la COVID

 

Temporeros de Albacete

No sé que da más vergüenza, si el trato que los temporeros reciben por parte de quienes ganan dinero a su costa cuando se les niegan unas condiciones laborales y de vida dignas, o esos medios y personajes públicos que contribuyen (no sé si irresponsable o inhumanamente) a que la ciudadanía los estigmatice a partir de los contagios de la COVID-19 que están teniendo lugar en sus entornos. Es fácil, cobarde e ignorante (que elija cada cual la opción que le corresponda) servirse de la ignorancia, el racismo y/o el miedo para usar a personas a las que indecentemente se vulneran sus derechos como "chivo expiatorio" de culpas que no les corresponden en la medida en que se les atribuyen. 

martes, 7 de julio de 2020

Un sistema de protección social que ni cuida ni se cuida

 

Foto: Javi

"Si se pudiera solucionar la pobreza con planes estratégicos y voluminosos informes, España estaría a la cabeza”. Esta es una de las demoledoras afirmaciones que contiene el informe que sobre nuestro país acaba de presentar el Relator Especial de extrema pobreza y derechos humanos de Naciones Unidas. Si hay pobreza en el Estado español, afirma Philip Alston, es porque durante la última década los distintos gobiernos (autonómicos, locales y centrales) han tomado la decisión política de que así sea mientras han ido aprobando políticas fiscales que han favorecido mucho más a las clases acomodadas que a las clases más empobrecidas. 

El representante de la ONU señala en su informe cómo España debe cambiar precisamente esas políticas, las tributarias. No habla de impuesto a los ricos porque sería una manera torpe y populista de autoboicotear el rigor de su propio informe. Pero sí dice que para luchar contra la pobreza hay que realizar las inversiones necesarias en materia de protección social, educación, vivienda y sanidad, además de lograr un presupuesto equilibrado con un sistema suficientemente progresivo y detener el fraude fiscal y la evasión de impuestos. En definitiva, si las administraciones públicas quieren que su ciudadanía tenga unas condiciones de vida mínimamente cubiertas, el dinero público ha de estar en las arcas del Estado. 

jueves, 11 de abril de 2019

Estas elecciones no son un referéndum sobre feminismo

Foto: fabio montarroios

Sería un error pretender hacer de estas elecciones una especie de referéndum encubierto sobre el feminismo e interpretar los resultados como si fuesen una consulta implícita sobre si el feminismo es "abolicionista", "liberal" o "feminazi". 
Nunca hasta ahora, en nuestra democracia, se había prestado tanta atención al voto femenino. Es real que –a diferencia de otras convocatorias– los partidos políticos, a excepción de Vox, buscan captarlo. Desde el pasado 8M tratan de instrumentalizar o reinterpretar el boom feminista de los últimos años hasta el punto de que he llegado a temer la posibilidad de que, en su capacidad de querer reescribir la Historia, Clara Campoamor pudiese ser nombrada militante de honor del partido de Rivera o que el PP pusiera una demanda por la propiedad intelectual de la Ley contra la Violencia de Género. Menos mal que tenemos a los "vigilantes de las fake news" para poner las cosas en su sitio.

jueves, 4 de abril de 2019

La discriminación invertida de Vox amenaza la democracia

Foto: Romerito Pontes

Se empeña el partido de la ultraderecha española en introducir en el debate político y público una ficción de trato desigual hacia los hombres, los españoles, la familia tradicional, la Iglesia Católica y, por supuesto, también, hacia los vencedores del golpe de Estado que los militares dieron en 1936. Tacha de discriminación lo que no es. Invierte los términos en una hábil estrategia de victimización. Proyecta en quienes somos parte de los grupos y colectivos vulnerables un trato de favor inexistente puesto que, precisamente, por valores y creencias como las que defiende el partido de Santiago Abascal somos y hemos sido señalados, insultados, perseguidos y agredidos.
No es la vida ni la integridad de los hombres españoles blancos heteros y cis, ni tampoco la de sus familias, la que está en juego como colectivo ni sufre un trato desigual. La amenaza fantasma de Vox a supuestas invasiones, adoctrinamientos y feminazismo no son más que una peligrosa proyección de lo que ellos mismos son: fundamentalismo e intolerancia hacia los derechos humanos que -basados en el principio de universalidad- buscan promover, proteger y garantizar la igualdad, ¿cómo?: evitando que la discriminación hacia los colectivos vulnerables se convierta en políticas y retóricas de persecución como las que defiende Abascal.

jueves, 28 de marzo de 2019

"Monomarental" no es un invento de Pedro Sánchez

Foto: kubi

Parece que hay a quién todavía le ofende que el programa electoral del PSOE haga referencia a la realidad de millones de mujeres con un vocablo que, si bien la Real Academia de la Lengua (RAE) no recoge, es de uso frecuente entre quienes estudiamos, analizamos y reconocemos la necesidad de resaltar que el 84% de familias monoparentales están encabezadas por una madre. Nadie discute la inexactitud lingüística del término monomarental puesto que este pasa por alto el significado estricto de "parental" (tipo de relación) para resignificarlo con "marentalidad" (quien ejerce la relación paretal). Sin embargo, apropiarse de las palabras ha sido siempre -y lo seguirá siendo- una forma de transformar realidades y conquistar derechos, así que no se asusten los que estén a favor de la equidad. Usar políticamente el término "monomarental" es en sí una reivindicación política para visibilizar al millón y medio de familias en las que la figura que se hace cargo de la crianza y educación de los menores es una mujer.

jueves, 21 de marzo de 2019

Contraargumentar… ¿Hasta dónde?

Foto: Ester Roig

Creo que estamos llegando al punto de la obsesión al tratar de responder y contraargumentar cada una de las provocaciones y barbaridades que dicen los Abascales y Casados. Es cierto que mientras al primero le florecen cada vez más capullos (primaveralmente hablando) que son la prolongación de sí mismo, al segundo le veo cada día más solo y con escasa creatividad.

En todo caso, salta a la vista que buscan, quieren y NECESITAN que los medios y las redes sociales hablen de ellos. Cuanta más atención y crispación capten, para ellos, es mucho mejor. Les da igual que esta notoriedad los lleve a mínimos en su valoración pública como líderes políticos. No buscan ese tipo de popularidad. Son como termitas que viven gracias a cada minuto y artículo que les dedicamos (como este) y del desgaste emocional que nos genera tener que aguantar, a estas alturas, cómo (por ejemplo) Susanna Griso entrevista y da carrete (aunque sea para enfrentarse) al Sr. Paz y sus disparates contra las personas que somos LGTBI. Qué necesidad, de verdad. ¿Dónde está el valor informativo ahí?

jueves, 14 de marzo de 2019

Los niños que Casado quiere ya tienen madre

Foto: European People's Party

Nos vuelven a contar cuentos de criadas y señoras, de malas y buenas madres en función del color de la piel o de la posición que ocupemos en la sociedad. La propuesta de Pablo Casado a favor de aprobar una Ley que apoye la maternidad deja claro desde el minuto cero que este es un tema del que los Populares quieren hacer bandera. Ante lo que el líder del PP denomina "invierno demográfico", él propone "la cultura de la vida". ¿Cómo? Favoreciendo que las familias españolas tengan hijos (e hijas), sean estos biológicos o… adoptados. Para esto último, se compromete a "destinar todos los recursos posibles para que las familias que deseen adoptar puedan hacerlo sin tener que salir obligatoriamente de España". Es decir, el líder popular se compromete a que españolas y españoles adopten en España y no tengan que acudir a la adopción internacional.

sábado, 9 de marzo de 2019

El feminismo imparable no adoctrina, transforma

Foto: Fotografías Emergentes
En medio del mayor ataque que está sufriendo nuestra democracia por la retórica separatista y confrontativa de la ultraderecha, el feminismo sale y saldrá masivamente a la calle. No hemos necesitado que nos pusieran autobuses ni que nos repartieran banderas ni pancartas ya hechas y prefabricadas. Nuestros mensajes vienen de casa, se han coloreado en las asambleas y las plazas y se inspiran en el día a día donde vemos y vivimos el machismo y la violencia sexista que nos hemos hartado de aguantar. No hemos necesitado que viniera nadie a decirnos qué gritar ni, por supuesto, necesitamos que nadie nos diga qué votar. El feminismo no tiene dueños ni dueñas, no porque lo digan las derechas o las izquierdas sino porque el feminismo es libertad (acabado en D).