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martes, 23 de marzo de 2021

El derecho de las mujeres a los espacios públicos


Fotografía: Maite Recalde


Desde la lógica de los derechos humanos, el espacio público está por todas partes. Prácticamente todo lo que nos rodea, incluso las redes sociales, sería espacio público entendido como los lugares en los que se despliegan nuestros derechos civiles y nuestros derechos políticos. La libertad de expresión, de pensamiento, la igualdad, la participación, el respeto a la integridad personal serían solo algunos de esos derechos que, lejos de desaparecer, se convierten en esenciales cuando estamos en las calles, en los parques y en los supermercados, esperando en la fila de una institución, en una sala de reuniones, en los pasillos de las estaciones y los vagones de tren, en las aulas y patios de las escuelas y, por supuesto, también en un plató de televisión o en una sala de comparecencias del Congreso de los Diputados. 

Ninguno de estos derechos es absoluto. Sin embargo, son absolutamente imprescindibles en un sistema democrático basado en los instrumentos de derechos humanos. El derecho al espacio público es indispensable para la sana subsistencia humana y para la convivencia pacífica. El derecho al espacio público resulta especialmente importante para quienes han sido excluidas y excluidos de esos lugares de todos en base a creencias erróneas, estereotipadas y prejuicios infundados. El derecho a ser, estar y desarrollar actividades individuales y colectivas en el espacio público sin miedo ni restricciones es parte de uno de los pilares de un sistema democrático: los derechos civiles y políticos. 

martes, 9 de marzo de 2021

Borrar murales feministas, posible delito de odio

 

La réplica del mural feminista de Ciudad Lineal, que se pintó el pasado 6 de marzo junto a la estación de Getafe Central


En los últimos días, y con motivo de la celebración del 8M, en las calles de distintos puntos de España y, especialmente, en la Comunidad de Madrid, los rostros de las mujeres que protagonizan diferentes murales feministas han sido emborronados con pintura durante la noche, a escondidas y parapetándose en el estado de alarma que no han respetado sus autores. Estos actos, que algunos se atreverán a calificar como actos vandálicos, están muy lejos de ser solo eso. Más bien son una señal de alerta de la polarización de los seguidores de extrema derecha que vienen ocupando el espacio público en clara amenaza al orden democrático y los valores sobre los que esté se sostiene.

Este tipo de ataques, aunque sean materiales, cuando están motivados en el rechazo, aversión y odio hacia un grupo diana de las discriminaciones –colectivo vulnerable, en lenguaje de derechos humanos– nada tienen que ver con el vandalismo. Más allá del daño económicamente exigible y reparable, sus autores dejan un mensaje que quiere intimidar y reproduce la violencia que sufre ese grupo diana a nivel estructural. En este caso el grupo diana del mensaje de odio es claro: todas aquellas mujeres que se identifiquen como feministas y/o con los feminismos; y la violencia que reproduce no es difícil de adivinar: la violencia machista que, precisamente, se denuncia en fechas clave como la del 8 de marzo. 

martes, 2 de marzo de 2021

8M: quemar el miedo y cambiarlo todo

Foto: Ana Rey

"Quemar el miedo" es el título del libro que publican estos días las integrantes del colectivo chileno Las Tesis, un manifiesto feminista sobre el arte y la protesta como forma de resistencia. Quemar el miedo, en este tiempo de virulencia de los grupos anti-derechos, declaraciones obscenas y asesinatos machistas, resulta una excelente consigna para exorcizar los demonios (y por qué no, los fantasmas y los males de ojo) Esos demonios que toman posesión, no solo de nuestras vidas precarizadas, nuestro trabajo comunitario o nuestras fuentes de información, sino que amenazan con descaro –como si esto fuera un juego de supervivencia, o ellos o nosotras–  nuestras luchas feministas y nuestra coexistencia plural, diversa y pacífica.

Toca seguir trabajando por deshacer la cultura del silencio, del olvido y la subordinación machista y transmisógina ante quienes quieren criminalizar una fecha o apropiarse de un movimiento. Más allá de la necesidad de hacer de este 8M algo diferente, es un derecho reclamar el protagonismo de ese día para reinterpretar y reencantar el mundo, (como defiende Silvia Federicci) desde otras lógicas y razonamientos distintos a los que nos ha traído hasta aquí, con valores de cuidado diferentes a los del neoliberalismo androcéntrico que hipertrofia el yo y se apropia de la fragilidad humana para convertirla en una bomba de racimo. 

martes, 2 de febrero de 2021

Feminismos en plural, hegemonía en singular

 

Foto: gaelx

En los márgenes de un feminismo hegemónico reproductor de las desigualdades y opresiones del orden político "patriarcado", hay otras identidades feministas que no toman como referencia, única y posible, a la mujer blanca cis occidental y con carta de ciudadanía como "sujeto político". Identidades, movimientos feministas, que, desde una lógica de derechos humanos con mirada interseccional, rompen con los dogmas que –desde los privilegios– buscan por inercia homogenizar un movimiento global y diverso. 

Un movimiento cuyo "sujeto político" no es algo estático ni fijo, ni tampoco viene predeterminado por un texto académico. Más bien es fruto de la historia colectiva de las mujeres. Una historia de experiencias de subordinación y vulneraciones de derechos a la que atraviesan una multiplicidad de creencias, prejuicios y prácticas que impactan en forma de discriminación y violenta en la vida millones de mujeres por ser mujeres, pero también por ser distintas, ser disidentes, ser subversivas... Por ser ellas mismas y por ser parte de una seña de identidad colectiva en la que la desigualdad de género es parte ineludible en la ecuación "opresión", pero no la única.

martes, 26 de enero de 2021

Vandalismo municipal antidemocrático

 


Defender el mural en las calles y, si hubiese hecho falta, defenderlo también en los tribunales. El Pleno del Ayuntamiento de Madrid da marcha atrás y deslegitima la decisión que adoptó una Junta Municipal, hace unos días, de borrar un mural feminista. Una obra colectiva y vecinal que –a juicio de Vox (proponente), Ciudadanos y PP (que votaron a favor)– contenía un mensaje político por retratar a 15 mujeres que lucharon y luchan por la igualdad. Una decisión de eliminarlo que, para el alcalde de Madrid, era tan democrática como, en su momento, había sido la de ponerlo. Un punto de vista alarmante teniendo en cuenta su cargo, su formación y su papel.

La afirmación de Martínez-Almeida es inquietante, casi más que el acuerdo que impulsó la extrema derecha. Lo de Vox no es de extrañar, está muy en línea con su idea de hacer de España un país de imbéciles (que diría Unamuno) y de desmemoriados. Sin embargo, que el alcalde de una capital europea (además de abogado del Estado y portavoz del Partido Popular) banalice con la damnatio memoriae (la condena a no existir) de una obra vecinal dice mucho de hasta qué punto Vox y PP son la misma ideología. Uno hace el papel de poli malo autoritario y el otro hace el de poli bueno neoliberal, y mientras, Ciudadanos no sabe si viene o si va.

martes, 15 de diciembre de 2020

Independencia judicial y perspectiva de género: el falso dilema

 

Foto: gaelx


Hace más de 10 años, en 2009, la Comisión de Igualdad del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) aprobó las "Normas mínimas para evitar la discriminación de la mujer en el lenguaje administrativo del CGPJ". Sin embargo, según señala el II Plan de Igualdad de la Carrera Judicial –aprobado en enero del 2020, siete años después del primero– sus prescripciones siguen sin ser tenidas presentes por los órganos técnicos del CGPJ. Sobre estos inexistentes mimbres, y sin analizar por qué es tan complicado que se asuman poco más de dos hojas de indicaciones elementales sobre el lenguaje no sexista, el II Plan de Igualdad propone que esas (mínimas) normas mínimas también se incorporen el Manual de Estilo del CGPJ, en el Libro de Estilo de la Justicia y en los formularios recogidos en los sistemas de gestión procesal.

En las casi 90 hojas del II Plan de Igualdad de la Carrera Judicial, –además de hacer un balance que deja en evidencia como el CGPJ ha estado más de una década escurriendo el bulto de la obligatoriedad de implementar la perspectiva de género– se observa como se quiere pisar el acelerador para que la judicatura se ponga al día con las diferentes Directivas europeas, Recomendaciones de Naciones Unidas e instrumentos que exigen a España que el principio de integración de la dimensión de género se vincule en la actividad jurídica y jurisdiccional.

martes, 24 de noviembre de 2020

Colectivizar el dolor y la rabia contra las violencias machistas

 

Foto: Angula Berria


Cualquier solución a las violencias que sufren las niñas, adolescentes, mujeres y disidencias al código patriarcal de la cisheterosexualidad blanca colonialista pasa por afrontar las desigualdades que anclan esas creencias de superioridad que transfieren los prejuicios y sesgos. Esos que justifican que sus deseos y sus derechos sean desechables y sus cuerpos puedan ser agredidos y sus vidas asesinadas.

No podemos mirar hacia otro lado, ni desde los feminismos ni desde los movimientos sociales pro-derechos, cuando el mundo está estructurado violentamente y de forma desigual. Renunciar a nuestra capacidad de reaccionar ante las violencias machistas, ante las cifras, los testimonios y las evidencias no es aceptable. Solo colectivizando ese dolor y esa rabia es posible construir consensos y solidaridad. Por eso, la derecha extrema y descentrada ataca esas acciones colectivas que son las declaraciones institucionales y los minutos de silencio, que son las manifestaciones y las concentraciones contra las violencias machistas, que son los movimientos que encarnan los feminismos. Intentan, de esa forma, a que las instituciones democráticas renuncien a condenar las violencias de género.

jueves, 11 de abril de 2019

Estas elecciones no son un referéndum sobre feminismo

Foto: fabio montarroios

Sería un error pretender hacer de estas elecciones una especie de referéndum encubierto sobre el feminismo e interpretar los resultados como si fuesen una consulta implícita sobre si el feminismo es "abolicionista", "liberal" o "feminazi". 
Nunca hasta ahora, en nuestra democracia, se había prestado tanta atención al voto femenino. Es real que –a diferencia de otras convocatorias– los partidos políticos, a excepción de Vox, buscan captarlo. Desde el pasado 8M tratan de instrumentalizar o reinterpretar el boom feminista de los últimos años hasta el punto de que he llegado a temer la posibilidad de que, en su capacidad de querer reescribir la Historia, Clara Campoamor pudiese ser nombrada militante de honor del partido de Rivera o que el PP pusiera una demanda por la propiedad intelectual de la Ley contra la Violencia de Género. Menos mal que tenemos a los "vigilantes de las fake news" para poner las cosas en su sitio.

jueves, 4 de abril de 2019

La discriminación invertida de Vox amenaza la democracia

Foto: Romerito Pontes

Se empeña el partido de la ultraderecha española en introducir en el debate político y público una ficción de trato desigual hacia los hombres, los españoles, la familia tradicional, la Iglesia Católica y, por supuesto, también, hacia los vencedores del golpe de Estado que los militares dieron en 1936. Tacha de discriminación lo que no es. Invierte los términos en una hábil estrategia de victimización. Proyecta en quienes somos parte de los grupos y colectivos vulnerables un trato de favor inexistente puesto que, precisamente, por valores y creencias como las que defiende el partido de Santiago Abascal somos y hemos sido señalados, insultados, perseguidos y agredidos.
No es la vida ni la integridad de los hombres españoles blancos heteros y cis, ni tampoco la de sus familias, la que está en juego como colectivo ni sufre un trato desigual. La amenaza fantasma de Vox a supuestas invasiones, adoctrinamientos y feminazismo no son más que una peligrosa proyección de lo que ellos mismos son: fundamentalismo e intolerancia hacia los derechos humanos que -basados en el principio de universalidad- buscan promover, proteger y garantizar la igualdad, ¿cómo?: evitando que la discriminación hacia los colectivos vulnerables se convierta en políticas y retóricas de persecución como las que defiende Abascal.

sábado, 9 de marzo de 2019

El feminismo imparable no adoctrina, transforma

Foto: Fotografías Emergentes
En medio del mayor ataque que está sufriendo nuestra democracia por la retórica separatista y confrontativa de la ultraderecha, el feminismo sale y saldrá masivamente a la calle. No hemos necesitado que nos pusieran autobuses ni que nos repartieran banderas ni pancartas ya hechas y prefabricadas. Nuestros mensajes vienen de casa, se han coloreado en las asambleas y las plazas y se inspiran en el día a día donde vemos y vivimos el machismo y la violencia sexista que nos hemos hartado de aguantar. No hemos necesitado que viniera nadie a decirnos qué gritar ni, por supuesto, necesitamos que nadie nos diga qué votar. El feminismo no tiene dueños ni dueñas, no porque lo digan las derechas o las izquierdas sino porque el feminismo es libertad (acabado en D).

jueves, 28 de febrero de 2019

No vamos a caer en la trampa

Foto: João Vitor Campos dos Reis

"La mejor forma de resistir es seguir avanzando". La frase la encuentro en el muro de Facebook de la feminista Justa Montero. Así es. No vamos a avanzar si cada vez que rebatamos las provocaciones, insidias y ataques de Vox, Pablo Casado y, ahora también, Hazte Oír entramos en un bucle de emociones sin salida que nos desgastan y debilitan. No podemos perder de vista que estos discursos negacionistas, machistas y racistas son (usando la metáfora de Wendy Brown) como las termitas: viven de nuestra energía mientras la devoran; energía que, por otra parte, es la que sostiene la estructura de aquello que quieren destruir: la democracia, el feminismo, la diversidad, la ternura y la solidaridad. 
La ultraderecha (en España y fuera de aquí) necesita de la movilización permanente de nuestras emociones si estas nos conectan con la ira y la crispación. Sin ellas, no son nadie. Nuestra respuesta reactiva es parte de su botín. Pero ¿cómo no caer en su trampa, en su juego perverso? ¿Cómo parar esa maquinaria posfascista global que está pensada y diseñada para cuestionar y distorsionar derechos haciendo creer que son privilegios y por ello nos hace saltar? Avanzando… juntas, sin egos y en formato comunidad, en modo democracia entendida como formula para gobernar(nos). 

viernes, 22 de febrero de 2019

Francisco Serrano sale a cazar

Foto: Hazte Oír
Perseguir a alguien por sus ideas está prohibido en nuestro país porque la libertad ideológica es uno de esos pilares fundamentales de nuestra democracia, algo que recoge la Constitución en su artículo 16. Pero si, además, el motivo que da pie a esa persecución y purga (la falsa “ideología de género”) es un invento proyectado desde una ideología ultra y totalitaria, estamos ante un posible delito de odio por motivos ideológicos, algo que está tipificado en nuestro Código Penal.
Desacreditar y despreciar de forma sistemática, como hace Francisco Serrano, a quienes luchan contra la violencia de género es, sencillamente, incitar, atacar y perseguir de forma sistemática, injustificada e injustificable a quien, desde un organismo, organización o entidad, está prestando un servicio recogido y estipulado en nuestras leyes y en la normativa internacional que España ha de respetar. Teñir de sospecha la labor profesional de quienes se dedican a informar, asesorar y acompañar a las mujeres no ha sido suficiente para el juez condenado por prevaricación y líder andaluz de Vox. Ahora, su propuesta es que el Parlamento andaluz recabe los nombres y apellidos de todos los trabajadores de las Unidades de Valoración Integral de Violencia de Género, de los equipos psicosociales de los juzgados de Familia y de los equipos de Menores de la región que evalúan el riesgo que sufren las mujeres víctimas de violencia machista. Su objetivo es ver si están colegiados, capacitados e ideologizados. Más allá de que se esta extralimitando en su función, justifica la necesidad en unas supuestas denuncias que de haberse hecho (a ver si van a ser falsas, Sr. Serrano) deberían tramitarse en los organismos destinados a tal efecto. No es competencia suya pedir al Parlamento que escudriñe sin motivo objetivo y de forma indiscriminada y arbitraria la labor profesional de todas aquellas personas que trabajan en el ámbito de la violencia machista.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Ellos piden cárcel. Nosotras, justicia

Foto: gaelx
Claro que es infame. Es vergonzoso. No solo por Pablo Casado o Santiago Abascal que juegan su propia liga para ver quien es el macho más alfa de España. Sino por todos esos otros hombres, casados y abascales, que ahora, tras el asesinato de Laura Luelmo, resulta que tienen voz y la usan (pública y privadamente) para pedir el endurecimiento de las penas, de la prisión permanente revisable e, incluso, la cadena perpetua. Son voces que van a destiempo y por libre, que no suman, que dividen. Voces de hombres que no se escuchan cuando las mujeres y los feminismos decimos "basta ya de justicia patriarcal", esa misma que hace unos días archivó el caso de abusos sexuales y laborales a un grupo de temporeras de la fresa en Huelva.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Asco


Foto: Pablo Ibáñez
Cada vez que leo los hechos probados del caso de 'la manada' siento asco. Por lo que describen, por el trato humillante y denigrante que ha recibido la chica víctima de 18 años, por la prepotencia y desprecio con el que cinco tíos la dejaron tirada en el suelo después de usarla y vejarla sexualmente, por el descaro de sus defensas a la hora de culpar a la chica y enaltecer a sus clientes tildándolos de buenos chicos y por la condena ejemplar a las mujeres que vuelve a ratificar el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.
A pesar de saber que los hay, me cuesta creer que alguien cercano al entorno de los condenados pueda llegar a justificar o relativizar los actos por los que se les mandará de nuevo a prisión cuando lo tenga a bien el primer tribunal que les condenó. Creo que quien se sitúa en ese "si estas contra ellos, estás contra mi" se olvida de lo evidente y fácil de entender que es que nadie, absolutamente nadie, tampoco una mujer por mucho que esté de fiesta, se merece un maltrato sexual así: de usar y tirar, de aprovecharse de ella y abandonarla en medio de una escalera, después de traspasar los límites más elementales que existen de respeto a la integridad sexual. Me duele, pero este caso me produce rechazo hacia quienes se enrocan en un machismo que roza el sadismo al no querer reconocer que en el relato de los hechos hay un inequívoco trato cruel, inhumano y degradante a una chavala muy joven.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Es hora de hacer frente a Vox

Foto: Vox España
Las ONG, movimientos sociales, feminismos, la Iglesia de base, las universidades públicas, los sindicatos, las corrientes ecuménicas, las entidades del tercer sector… deberían sentirse interpeladas a pedir al Partido Popular y a Ciudadanos que no pacten con Vox tras los resultados de las elecciones andaluzas. Presumen todas ellas, o al menos eso se desprende de sus idearios que difunden en sus web y redes sociales, de defender la diversidad, de velar por la universalidad de los derechos humanos y de incorporar la perspectiva de género en sus actividades y proyectos. 

viernes, 23 de noviembre de 2018

Hombres, mentiras y otras excusas de compañía

Foto: gaelx
Poco que celebrar. Otro 25 de noviembre en el que hay mucho, muchísimo que hacer. El tiempo pasa sin perder la esperanza, entre otras cosas, de que llegue el día en que haya hombres que, en espacios privados y sin necesidad de focos, repudien a esos que, con nombre y apellidos, acosan y agreden a las mujeres y a las niñas. Confío en que llegará la fecha en la que los hombres que ni golpean ni maltratan ni abusan desterraran de su entorno a los que sí lo hacen. Pero, mientras llega, sigo sin ver que vosotros, esos otros hombres, sin que nadie os lo pida, pongáis en su sitio y señaléis la puerta de salida a vuestros colegas, compañeros, familiares, amigos y vecinos cuando cosifican a las mujeres, adolescentes y niñas usándolas en sus compadreos sexistas, sus desahogos de un mal día, sus postureos ficticios y su barra libre de machismo, agresividad y chulería con el ‘porque yo lo valgo’ o ‘porque tú eres mía’.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Esta no será la última derrota de Trump

Foto: Gage Skidmore
Parecen desconocer los sátrapas que el tiempo, y con él la Historia, termina colocando a cada uno en su sitio, y que ese lugar –raramente- es el olvido. Basta hacer una sencilla búsqueda en internet para comprobar que quienes construyen su legado a base de mentiras, corrupción, despotismo, tiranía y crueldad no suelen caer en la desmemoria colectiva y que, antes o después, la persona y su personaje terminan por rendir cuentas. Unas veces ante la Justicia terrenal y, casi siempre, en forma de justicia poética a través de la literatura, el cine, el arte, la fotografía y por supuesto, el activismo. Mientras la Historia espera su turno y la vida se sucede, las víctimas sufren injustamente porque sí.
Ningún país está salvo de tener sus propios sátrapas, de dar cabida y cobijo a quienes abusan de su poder en el Poder pero también a quienes lo hacen detrás de una sotana, desde un atril, al lado de una bandera o, sencillamente, tras la puerta de lugar que debería ser refugio y ser hogar. Y así, la lista podría seguir hasta el infinito y más allá. Los sátrapas están ahí.

martes, 16 de octubre de 2018

Las identidades como frontera

VideoMapping - Felipe Fernandes no MUSA do Largo 27/05/17 Rejeitados Corpos Santo
Me van a disculpar aquellas compañeras feministas (algunas amigas y conocidas) a las que esta columna puede molestar. No es mi intención contribuir a esa muerte lenta por crispación a la que nos abocan los debates esterilizados de manera forzosa por quienes, desde su experiencia y clarividencia, no creen conveniente que se pueda conversar y debatir de algunos temas. Pido disculpas por molestar cuando esa no es la intención, pero no me voy a autocensurar por afirmar que el patriarcado, además de machista, es cisheterosexista y, por supuesto, clasista y racista.
No me gusta la rivalidad. Es una dinámica que me resulta incompatible con la transformación social. Entiendo que es humana, pero al igual que me pasa con el ego y la vanidad creo que nunca está de más hacérsela mirar. Si lo que buscamos es contribuir de manera comprometida, generosa y altruista a que cesen todas las violencias machistas y se reviertan las desigualdades estructurales, creo que tenemos que desprogramar algunos ajustes básicos del pensamiento cis-hetero-patriarcal con el que partimos por el solo hecho de haber nacido en esta sociedad. El mundo no va a cambiar si quienes lo habitamos no cambiamos. O dicho de otra forma, no puede haber transformación social ni podremos acabar con las violencias, también de género, si antes no hay decrecimiento personal honesto.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

El feminismo, los tratos de favor y la sororidad

Foto: José Ramón Márquez // JCCM
Por mucho que le pese a Arcadi Espada, esto del caso Máster de Carmen Montón poco tiene que ver con el feminismo. Tratar de desprestigiar a la exministra menospreciando el contenido de un Máster que todavía está por ver si cursó, es querer matar dos pájaros de un tiro sin saber usar un fusil. Más allá de obtener los aplausos de fieles y amigos y un poquito de esa popularidad que da el que hablen de uno, aunque sea mal, creo que su buena escritura, sarcasmo y originalidad no aporta mucho a este asunto de la Universidad Rey Juan Carlos, los cargos públicos y los tratos de favor. Pero ahí queda su aportación como parte de ese saludable hábito que es la libertad de expresión, aunque no sea la perspectiva de género lo que esté ahora en cuestión.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Argumentos para dummies no racistas y ‘buenistas’ (y III)


Foto: Jeanne Menjoulet

La migración tiene género, el de mujer. A pesar de que sus relatos suelen desdibujarse en la amalgama de informaciones, imágenes y estadísticas que nos están llegando estos días, ellas siempre están ahí. Poco se habla de cómo el sistema patriarcal, el nuestro, se sirve de las mujeres y niñas migrantes, de cómo se aprovecha de su situación de vulnerabilidad para que las reglas (también capitalistas) de dominación, poder y precariedad las cerquen hasta vivir las experiencias más serviles, denigrantes y abusivas de la llamada economía informal. Habrá quien piense que los discursos xenófobos y racistas de estos días no las estigmatizan ni las señalan directamente. No es verdad, la indiferencia también es violencia porque se habla por ellas, se toman decisiones por ellas, se las victimiza en exceso, se las ignora… Si en los últimos años se puede hablar de algún boom migratorio, es el del aumento de llegadas de mujeres y niñas migrantes a nuestro país.