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martes, 9 de febrero de 2021

Ley Trans, seguridad jurídica y autodeterminación de género

 

Foto: Marina Liotta para FELGTB y COGAM

Cuando Dinamarca aprobó su ley sobre personas trans, en 2014, y reconoció el derecho a la autodeterminación de género, Amnistía Internacional sacó un comunicado diciendo: "el mundo debe seguir el ejemplo de Dinamarca y su histórica ley sobre personas transgénero". En aquel momento, el país danés –uno de los lugares del mundo donde la igualdad de género mejor puntuación recibe y que hace pocas semanas aprobó una histórica ley que reconoce que el sexo sin consentimiento constituye una violación– fue el primero de la Unión Europea en permitir que las personas trans solicitasen la rectificación registral de su sexo legal sin aportar informes psicológicos, psiquiátricos ni someterse a una intervención quirúrgicas o tratamiento hormonal. 

Casi una década después, el procedimiento legal danés sigue siendo una de las referencias jurídicas a las que mirar a la hora de regular el derecho a la autodeterminación de las personas trans. Dinamarca no es la excepción. Malta, Irlanda, Bélgica, Luxemburgo y Portugal son los otros países de la UE que regulan el reconocimiento legal de género a través de procedimientos cada vez más respetuosos con los estándares internacionales de derechos humanos al reconocer el derecho a la autodeterminación. 

martes, 10 de noviembre de 2020

Con la que está cayendo

 

Foto: Ted Eytan


A pesar del anuncio de una vacuna contra la COVID, que parece que llegará de forma inminente a los países ricos, este final de 2020, año duro donde los haya, tiene un sabor muy amargo para los feminismos en España.

Estos han sido heridos, no de muerte, pero sí malamente. Un grupo de mujeres se resiste, desde su blanca cisexualidad, a dejar de ser pensamiento hegemónico y posición dominante proponiendo disputas que postergan y borran, en el peor momento, "la revolución en los cuerpos, las calles, las camas y las casas" -que dice Verónica Gago-. Una campaña que niega que las personas trans sean titulares de los derechos sexuales y de los derechos reproductivos que quedarán amparados con el reconocimiento legal de la autodeterminación de género. Se reproducen, 31 años después de la Conferencia de El Cairo, los argumentarios de los fundamentalismos religiosos contra los derechos humanos, aquella vez de las mujeres y, en esta ocasión, de las personas trans.

martes, 16 de octubre de 2018

Las identidades como frontera

VideoMapping - Felipe Fernandes no MUSA do Largo 27/05/17 Rejeitados Corpos Santo
Me van a disculpar aquellas compañeras feministas (algunas amigas y conocidas) a las que esta columna puede molestar. No es mi intención contribuir a esa muerte lenta por crispación a la que nos abocan los debates esterilizados de manera forzosa por quienes, desde su experiencia y clarividencia, no creen conveniente que se pueda conversar y debatir de algunos temas. Pido disculpas por molestar cuando esa no es la intención, pero no me voy a autocensurar por afirmar que el patriarcado, además de machista, es cisheterosexista y, por supuesto, clasista y racista.
No me gusta la rivalidad. Es una dinámica que me resulta incompatible con la transformación social. Entiendo que es humana, pero al igual que me pasa con el ego y la vanidad creo que nunca está de más hacérsela mirar. Si lo que buscamos es contribuir de manera comprometida, generosa y altruista a que cesen todas las violencias machistas y se reviertan las desigualdades estructurales, creo que tenemos que desprogramar algunos ajustes básicos del pensamiento cis-hetero-patriarcal con el que partimos por el solo hecho de haber nacido en esta sociedad. El mundo no va a cambiar si quienes lo habitamos no cambiamos. O dicho de otra forma, no puede haber transformación social ni podremos acabar con las violencias, también de género, si antes no hay decrecimiento personal honesto.

martes, 6 de febrero de 2018

Leticia Dolera y el "campo de nabos feministas"


"Os está quedando un campo de nabos feminista precioso". Esa fue la frase más viral de una noche, la del Cine español, en la que esperábamos no solo #MásMujeres sino también #MásFeminismo. No ocurrió ni uno ni lo otro a pesar, y menos mal, de que la gran premiada fue una mujer: Isabel Coixet. Quizá, esta ausencia, fue el motivo por el que nos quisimos agarrar a un clavo que luego salió ardiendo. Y es que, la famosa frase que espetó Leticia Dolera a Joaquín Reyes no solo resultó ser tránsfoba, sino que, tras disculparse por ello en las redes sociales, levantó duras críticas entre algunas feministas.
Sus disculpas llegaron a la mañana siguiente de la gala de los Goya, vía tweet, usando una forma directa y clara de la que hay muchas cosas que aprender. Una, que es posible pedir perdón y explicar por qué; y otra, que un error no es un mundo cuando se hace desde una lectura feminista:

miércoles, 3 de enero de 2018

De carrozas y cavernas: no es tradición, es odio


Subyacen muchos prejuicios y estereotipos crueles en las críticas, para nada inofensivas, que se están vertiendo contra la Cabalgata de los Reyes Magos del madrileño barrio de Vallecas. Bajo el argumento, aparentemente incuestionable, de "preservar la tradición" se esconde cobardemente el sector más ultraconservador de nuestra sociedad. Un grupo minoritario de mujeres y hombres con suficiente poder político y económico y que anda resentido con quienes cuestionan sus privilegios y ponen en jaque el estatus social que ocupan. Otro año más, no le perdonarán jamás a Manuela Carmena que permita que en la noche de Reyes participen tres mujeres (una cantante de hip hop, una artista de cabaret y una cantante drag queen) en una carroza temática sobre igualdad y diversidad que recorrerá uno de los distritos de la capital.
Denuncian, quienes hacen las críticas, que con este gesto se "adoctrina a los chiquillos en lo LGBTI" ( qué gusto le está cogiendo la derecha española a este término), "rompe las tradiciones", "desnaturaliza la festividad", "frustra el sueño de los niños", "perjudica una noche mágica", "no se está a la altura de las expectativas de los más pequeños"... Tan centrados están en lo suyo, que no se dan cuenta quienes hacen estas afirmaciones, o quizá sí, de que están negando con ello el abanico de realidades familiares diversas que convive en nuestro país aunque no les guste y a pesar de las campañas contrarias a los derechos humanos de HazteOir.

martes, 28 de noviembre de 2017

Acabar con la transfobia no es cuestión de medallas




Cuando se despenalizó la cirugía de reasignación de sexo en 1982 era difícil imaginar lo que los 35 años siguientes iban a deparar a las personas transexuales. Más allá de su legítimo sueño de poder ser sin pasar por la cárcel, sufrir torturas y ver peligrar su propia vida, aquellos mal llamados ‘gais afeminados’ y ‘travestís’ ni sospechaban que, poco a poco (quizá demasiado lentamente), se iban a ir borrando las huellas de una persecución institucional hasta prácticamente el olvido. Sin embargo, veinte años después del primer gran avance en el reconocimiento de una mínima parte de sus derechos en la ley de 2007, la patologización, discriminación y violencia hacia las personas trans siguen siendo amparadas por cambios legales que no llegan. Las creencias religiosas de una minoría y el oportunismo político para colgarse medallas tienen demasiado peso en la actividad legislativa, aunque ello puede suponer seguir permitiendo que se vulneren sistemáticamente derechos fundamentales como la integridad, a la intimidad y a la vida.
La aclamada ley socialista de 2007 supuso, sin duda, un gran avance al reconocer legalmente el cambio registral del nombre y el sexo de las personas transexuales. Sin embargo, empieza a sonar a leyenda por lo mucho que cuesta materializar otros cambios legales más integrales y profundos que no vengan de la bancada socialista.

viernes, 9 de junio de 2017

¿Ha comenzado la Revolución Trans?


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Tiene sentido pensarlo. Sí, es cierto, la Revolucion Trans se ha iniciado y hechos como la respuesta social a la insistente (y cansina) presencia del autobús de la organización Hazte Oír en las calles españolas lo confirma.

Niñas, niños, jóvenes y adultos que rompen las normas de género son concebidos cada vez menos como un problema desde el punto de vista médico o psicológico. El mensaje que se ofrece a la opinión pública por parte de los medios empieza a ser otro, y no solo en nuestro país. Portadas de revistas como National GeographicTime o Vogueamplifican una idea: lo trans es sinónimo de diversidad, no de problema. La Revolucion Trans ha comenzado, es el momento de repensar el género, de deconstruir prejuicios, de cuestionar la normatividadPero queda mucho por hacer,  especialmente en esos otros espacios cotidianos e invisibles a los focos más mediáticos donde el mensaje transfobo del autobús naranja puede calar con su gota a gota.

jueves, 30 de marzo de 2017

El juicio a Cassandra Vera, ¿despropósito o transfobia?



¿Quién humilló a quién? Esa es la pregunta que me surge tras ver algunas imágenes del juicio a Cassandra Vera y leer la sentencia que la condena a un año de prisión, siete de inhabilitación y a pagar las costas del juicio por considerarla culpable de un delito de humillación a las víctimas del terrorismo por 13 tuits publicados entre noviembre de 2013 y enero de 2016. Aunque para ser exactos deberíamos decir que le han considerado culpable a él, no a ella. Por cierto, mucha gente no sabía que Cassandra es una mujer trans hasta que en la vista del juicio se ha escuchado a D. Pedro Martínez Torrijos (el Fiscal) y a los tres magistrados dirigirse a ella como si fuera un varón y no como mujer.

Al margen de que se supiera o no que Cassandra es una chica transgénero, lo relevante es que ella no se identifica como varón y ni se nombra como tal ni desea ser reconocida con una identidad masculina. Partiendo de esto, la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional debería haberla tratado como mujer durante la vista oral máxime cuando el eje central de la discusión era la humillación, el menosprecio, el descrédito, la perdida de estima, los amores propios heridos, la actitud irrespetuosa y… la dignidad de las personas. 

jueves, 2 de marzo de 2017

¿Por qué debe actuar el Fiscal de Menores ante los folletos de Hazte Oír?


El odio es un sentimiento. El odio no es un delito como tampoco lo es el amor. Es el uso del Lenguaje del Odio el que es un delito según el 510 de nuestro Código Penal. Es el Lenguaje del Odio el que hace que sea necesario ese tipo penal para castigar a aquellos que inciten el Odio hacia los colectivos especialmente vulnerables que son sistemáticamente perseguidos por las mentes totalitarias que no aceptan más ideología que la suya y padecen: intolerancia extrema. Aleccionan para ello con discursos y mensajes que confunden y falsean, dividen y fragmentan, rompen la paz social y niegan el diálogo y la diversidad.

sábado, 22 de octubre de 2016

¿Qué hace falta para que se despatologice la transexualidad?




Cada individuo tienen derecho a ser identificado y respetado de acuerdo al género que siente. Negarle a alguien la posibilidad de crecer, explorar y ser en su orientación sexual, su expresión de género o su identidad es violar su derecho a la libertad, a la integridad física y al grado máximo de salud. Hacerlo es obligar a la persona a someterse a clichés, estereotipos y roles que, si bien para algunos pueden ser válidos, no pueden imponerse a esos otros muchos que no profesamos las religiones o creencias que los defienden. Aquellos que esgrimen una ideología de género binario, heterosexual y destinado a la procreación no pueden imponer sus valores. No pueden impedir que las sociedades avancen como no pudieron evitar que la Tierra girase alrededor del Sol y que, finalmente, tras casi 360 años, la Iglesia Católica reconociese que Galileo era un científico y no un blasfemo.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Escuelas libres de transfobia y acoso escolar #YoTambiénSoyAlan


A pesar de la edad, o precisamente por esta, cada día me reconozco más intolerante hacia ‘la crueldad’. Intolerable en el sentido más digestivo de la palabra. Llámenme ingenua (y no por ello querré dejar de serlo) pero ya no me trago, ni me entra, esa crueldad que algunos asocian a la condición humana, y que posiblemente por eso, toleran en el sentido más pasivo del término mirando a otro lado cuando no directamente la observan sentados. Hablo de esa crueldad que, por ejemplo, de manera consciente y reiterada se ejerce en las escuelas y que se llama acoso o bullying. Aquella que responde a un acto cobarde por parte de uno o varios chavales y que solo es posible si, dentro y fuera de las aulas, se la consiente, se la tolera, se normaliza, se justifica, se relativiza,.. en definitiva, se invisibiliza para que suceda.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Respetar a las personas trans* es abrirnos a un mundo sin estereotipos



Más de 70 personas se reunieron en el Café Manuela, en Madrid, para oír hablar sobre cómo la situación de discriminación y violencia se focaliza en los menores de edad trans*. © Paco Ruano
Fue en 1990 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió sacar la homosexualidad de su lista de enfermedades. La orientación sexual de las personas dejó de tener el aval del organismo internacional para ser calificada como algo desviado desde el punto de vista de la salud. Algo muy distinto sucede con la identidad de género, que todavía es considerada como una patología por parte de la OMS y de la Asociación Americana de Psiquiatría.

A ojos de la ciencia médica las personas trans* son personas con un trastorno psiquiátrico. A ojos de Amnistía Internacional las personas trans* son uno de los colectivos (dentro de la diversidad sexual) que más violaciones de derechos humanos sufren, precisamente porque su identidad es negada por los Estados cuando estos les fuerzan a someterse a tratamientos y requisitos inaceptables desde un enfoque de derechos. 

miércoles, 14 de octubre de 2015

Diana Sacayán, la activista que logró que el 1% de los empleos públicos fueran para personas trans

Diana Sacayán el pasado 2 de octubre recibiendo de INADI un premio de reconocimiento por su lucha contra la discriminación/Foto de su cuenta de twitter
Fue la propia Cristina Kircher la que le entregó a Diana Sacayán el DNI donde reconocía legalmente su identidad de género como mujer. Era miembro del Programa de Diversidad Sexual de INADI y una de las defensoras más activas de los derechos de las personas trans, secretaria de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bixesuales (ILGA) y una de las líderes del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL). Pero ante todo era una activista, una referencia y un icono en la lucha por los derechos de las personas trans, uno de los colectivos más maltratados del mundo, también en Argentina.