
La presencia de mujeres en las instituciones políticas y las empresas debe responder exclusivamente a sus méritos y capacidades. Esta es la opinión mayoritaria de la sociedad española según el ‘Estudio de actitudes y percepciones sobre la desigualdad de género en España’ (2016) que ha realizado Metroscopia. A poca distancia de esa opinión predominante está la de quienes piensan que, además de los méritos y capacidades, debe garantizarse una representación mínima de mujeres en esos ámbitos.







