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Brenda y María José presentando más de 100.000 firmas ante la Dirección de Registros y notariado (Foto: EFE) |
Avanzamos poco a poco y a veces, sin ser muy conscientes, damos por válidas las premisas de que la familia ideal es la que se forma a partir de la unión matrimonial entre un hombre y una mujer, de tez blanca a poder ser.
Al margen de la raza, esas dos variables –la heterosexualidad de la relación y su formalización matrimonial– son las que entran en juego para resolver la ecuación de las dudas, prejuicios o falta de información cuando el modelo de familia no es el tradicional. De este modo sus integrantes deben tratar de comportarse de una forma manifiestamente convencional aunque eso implique asumir más requisitos de los que se exigen a una “familia tradicional”. Da igual que sea una familia reconstituida, monoparental, homoparental,.. la clave es que no responden al formato tradicional y eso “justifica” que reciban un trato desigual. Si además la familia la encabeza el género femenino el trato discriminatorio se puede multiplicar.